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martes, 19 de marzo de 2013

¿Cuándo crece el pelo después de la quimio?

Esa ha sido mi frase de búsqueda estrella con la que ametrallé google tras mi última quimio.
Durante el primer mes, por mucho que aumentara las fotos que me hacía con el IPhone a la cabeza,  no encontraba mucho atisbo de crecimiento, lo cual es normal, teniendo en cuenta que el efecto de la quimio dura 21 días, es a partir de ahí, del segundo mes cuando empezaron a verse los primeros puntitos, en mi caso tanto en cejas, pestañas, cabeza y todo lo demás

El segundo mes tenía pelusilla, me crecía por unos lados de la cabeza, por otro nada, vamos, un cuadro...Aunque ya empezaba a no usar el pañuelo cuando estaba en familia.

El tercer mes después de la última quimio fue el mes del despeluque, todavía con el pelo muy cortito, pero con ganas locas de enseñarlo al mundo. Siempre he sido rubia, me creció castaño clarito, y fui a un herbolario y compré un tinte natural de henna que ponía 'rubio natural', pero no se xq me quedó pelirrojo. Con mi poquito pelo me atreví a ir a la pelu a teñirme, de rubia, se conoce que la mezcla del pelirrojo con rubio no cuajó bien y el pelo me quedó naranja fosforito, era una mezcla de Pumuki con Bimba Bosé. Menos mal que me dieron un tamizado de no se qué y algo arregló... Era la que menos pelo tenía de toda la pelu y la que más tiempo tardó en irse ,total, que me quedé igual que al principio, así que hice un poco el tonto...
 
Así he aguantado hasta hace un par de semanas, en mi viaje a Tenerife, y no sé si por la influencia de tanto alemán albino, me lancé otra vez a intentar volver a mi rubio. Allí unas peluqueras muy majas me aconsejaron, casualidad que la chica que me atendió había tenido cáncer también, cuando me vio el pelo me dijo :" Quimio, verdad?", y yo me quedé alucinada y puedo decir que ella estaba estupenda! Me teñí de rubio, pusieron mucho cuidado de no tocarme el cuero cabelludo, ya que suele estar sensible por el tratamiento. Aunque me gustó el resultado me veía el color demasiado amarillo, por lo que volví a ir a la pelu, me dieron unas mechas muy claritas y el resultado mola un montón. Así que a la cuarta fue la vencida! En mi vida he ido a la pelu tan de seguido! Dicen que no hay que teñirse el pelo después de la quimio hasta no se cuantos meses después, yo tardé tres, y no por nada especial, si no xq no tenía suficiente pelo como para teñirme, y no he tenido ningún problema, aunque dicen que lo mejor es intentar evitar los tintes con amoniaco, yo me he echao de tó y no ha pasado nada. Ahora por fin vuelvo a ser yo!

Cinco meses después de mi última quimio es cuando ya puedo decir que estoy súper cómoda con mi pelo, me ha crecido suave, abundante y rizado! Vamos, que tengo la cabeza como una bella camella!













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PD: Durante mi incesante búsqueda en google sobre el crecimiento del pelo después de la quimio, di con este blog, es de una chica, Rosa, que se ha fotografiado la cabeza cada semana después de su tratamiento. Es genial y a mi me sirvió de referencia para no impacientarme

PD II: Las más guapas del cine han lucido su pelo supercortito, Charlize Theron, Michelle Williams, Anne Hathaway...y las grandes como Mia Farrow o Jean Serberg. El pelo corto es moderno y chic, un corte para guapas, y nosotras somos guapísimas! ;)

PD III: Mis vacaciones han sido guays, y la vuelta mucho mejor, me están pasando cosas muy buenas, será cosa del karma? No lo sé, pero voy a aprovecharlo y a disfrutar al máximo ;)

Un beso!

martes, 27 de noviembre de 2012

Belleza: Mis indispensables durante la quimio

No sé si es xq llevo toda la tarde ojeando revistas maris pero hoy me apetece hablaros de los nuevos hábitos que he adquirido frente al espejo durante estos meses.

Del pelo no hace falta hablar, ya sabéis el tremendo coñazo que es quedarse calva, aunque este verano con mis sofocos alguna vez lo he agradecido ;), pero me he sentido fea muchas veces. A parte de las pelus, de las que ya hablé, lo que hice fue comprarme un montón de pañuelos, de mil estampados. Me gustan grandes xq crean más volumen y evitas el efecto 'cabeza alfiler'. Un truquillo que me ha salvado la vida son las gomas de pelo, me recojo el pañuelo en un moño tal y como lo hacía antes con mi pelo, el efecto es chulo y es una forma de evitar volverte loca haciendo nuditos.


Nunca me he pintado las cejas, pensaba que las conservaría, y la verdad es que no me libré por poco, ya que me aguantaron casi hasta el final del tratamiento. Pero cuando empezaron a despoblarse comencé a usar el lápiz de cejas. Usé uno del color de mi peluca, un poco más claro, de esos que tienen en el culo un cepillito para peinar, compré otro de punta más fina y también me hice con unos polvos especiales para cejas, aunque los polvos de ojos mates también valen. Las pestañas también se me cayeron, para simularlas me pintaba la raya negra a modo de eyeliner, y después la difuminaba un poquito. Estos son los pasos:

2. Dibujar la ceja con lápiz
3.Difuminar con cepillito
4.Con un lápiz más fino y con la punta afilada dibujar pelillos sueltos (para esto hay que tener algo de maña o ensayar un par de veces)
5. Dar polvos: Con esto conseguía que los minipelos que quedan y que a simple vista no se ven cobraran volumen y daran a la ceja un aspecto más natural
6. Eyeliner y difuminar


Ahora que ya me están saliendo me doy un producto que se llama 'BELCIS', para fortalecer las pestañas, se vende en farmacias y está bastante bien. Si no te apañas para maquillarte los ojos, píntate los labios, y si llevas pañuelo hazlo de forma que vayas a juego, es una forma de desviar la atención a la boca. A mi me pilló el verano de por medio, asi que muchos días me plantaba unas supergafas, el pañuelo, me pintaba los morros y parecía una artista de los años 50, a falta del descapotable, claro. Atrévete con rojos, fucsias, que dan mucha alegría a la cara!!

Otra de las cosas importantes es la hidratación, usa la que mejor te vaya, pero fíjate que esté libre de parebenes!

Pues estos han sido mis consejos de belleza, vaya tela...jeje, un beso!

lunes, 19 de noviembre de 2012

Alimentación Durante Quimioterapia

He estado desaparecida unos días, y no por nada malo, si no xq he estado a tope de trabajo. Estos meses de baja han sido más que productivos, no he parado de hacer cosas, estoy muy contenta!

Hoy os voy a hablar de la dieta que se he seguido durante los meses de tratamiento. Desde el principio he estado viendo a un homeópata que me ha ayudado mucho. Además de tratamientos homeopáticos que me han venido muy bien (ya hablaré en otro post de esto), me ha dado unas pautas en la alimentación, algo que me ha hecho cambiar radicalmente mi dieta ,cuidarme mucho más y sufrir mucho cuando paso por delante de una pastelería

Como la quimio ya tiene bastante toxicidad de por si, se trata de eliminar alimentos 'tóxicos' de nuestra dieta, y así hacer que hígado, riñones y demás sufran lo menos posible ahorrándoles trabajo. Además de eliminar sustancias que favorecen el entorno para que las células malas se reproduzcan. Os resumo lo más importante:

*FUERA AZÚCAR: Lo primero que me dijo mi homeópata es que las células cancerosas se alimentan de azúcar. Azúcar = Veneno. Una alternativa al azúcar mucho más saludable es la STEVIA. Esto excluye toda la bollería y bebidas tipo cocacola.

*NADA DE LÁCTEOS: En su lugar utilizar leches vegetales, de avena, de almendras, de arroz... La que más me gusta es la de avena. También bebo mucho té verde, que es muy bueno.

*NO CAFÉ: Lo he sustituido por EKO

*NO ALCOHOL: Si alguna copita de vino con las comidas ;)

*NO CARNE DE CERDO, NI VÍSCERAS

*NO MARISCOS

*MUCHA FRUTA, VERDURAS Y LEGUMBRES

*NADA DE ACEITE CALENTADO: He cambiado mi forma de cocinar. El aceite cuando se quema libera sustancias tóxicas. He aprendido a cocinar sin aceite y echarlo en crudo después a las comidas.(Unas gotitas de aceite de oliva para cocinar a la plancha si se puede, pero hay que evitar todo tipo de fritos)

Al principo me costó quitarme mis cocacolas light, los cafés mañaneros y las palmeras de chocolate, pero luego me he dado cuenta de que con esta dieta me he encontrado muy bien. Tengo la piel más bonita, se me ha quedado tipín y me he encontrado fuerte físicamente. Ahora que ya he terminado la quimio continúo comiendo así, me encuentro mejor y me he acostumbrado, aunque ya no soy tan nazi conmigo misma ;).  Además que ya me he hecho mis experimentos de postres tristes (sin azúcar ni lácteos),  que cada vez tengo más conseguidos, estoy perfeccionando la técnica. Si os interesa ya os pasaré recetas!

Os paso un video muy interesante que habla de la relación del cáncer con la alimentación



Besos!


PD: Que sepáis que el viernes me salté todos los mandamientos dietiles para celebrar que ya he terminado!!! Todo, todo!!! Se acabó!!!! Y todo ha salido bien!!! Teta Rota está curada ;)


viernes, 26 de octubre de 2012

Quimioterapia (II Parte): AC

Y después del taxol llegaron las 4 de AC, como los 4 jinetes del apocalipsis. Esta es la más temida de las quimios, la de color rojo, rojo demonio, rojo sangre...jeje, yo la veía más bien como meterme un 'Bitter Kas' en vena. Es verdad que tiene mala fama, yo iba con mucho miedo, pero una vez más era peor en mi cabeza traicionera que en la realidad.

El rato que duraba el chute, a diferencia del taxol, lo llevaba bien, eran unas horas después cuando empezaba a notar los efectos. Uno de los que más temía era el de las náuseas y vomitar, cosa que llevo bastante mal y me agobiaba mucho. Otra vez más me adelanté a los acontecimientos. Antes del chute te dan una potente premedicación y después, en casa, tienes otro arsenal de medicinas para paliar estos desagradables efectos. No sé si por eso, o por la homeopatía (post que tengo pendiente), pero yo no vomité ni una sóla vez, no tuve náuseas y el mal cuerpo era soportable. La sensación que tenía era como tener el estómago lleno de un montón de céntimos oxidados, que me pesaban y me hacían tener un desagradable sabor metálico en la boca. Estaba cansada y había ciertos olores y comidas que me daban 'ascos'; el agua me sabía rara y no podía soportar el ambientandor de vainilla que tanto me gustaba. Es curioso como el cerebro hace asociaciones de estímulos, ahora ese olor ya no me gusta, incluso cuando lo huelo esa sensación metálica de estar chupando un clavo se asoma a mi paladar.

Pero el peor de los síntomas era el de la angustia de nuevo. Una angustia rara, que hacía que mi cuerpo estuviera en tensión, que el tiempo pasara despacio, y que sólo quisiera dormir para librarme de ella. Es el único de los síntomas que no he logrado controlar ni con medicación, ni con homeopatía, ni con súper fuerza mental. Esta sensación junto con el cansancio y el estómago revueltillo me duraban de 5 a 6 días. Pasada una semana estaba perfecta.

Otro de los efectos menores de la primera de AC fue que me salieron unas llaguitas en la boca, en el labio inferior. Mi hermana decía que estaba guapísima, como Angelina Jolie, y la verdad es que unos labios voluminosos no me quedaban nada mal...pero en ese momento no me hacía ninguna gracia. En una semana me desaparecieron (enjuagues con bicarbonato, ácido hialurónico y unas ampollitas de vitamina E), y en los demás chutes nunca más me volvieron a salir. Como desde que empecé el tratamiento adelgacé bastante, me dijeron que quizás por eso había llevado peor esta primera AC, para la siguiente me ajustaron la dosis a mi peso actual y la llevé un poquito mejor.

Lo que sí me ha acompañado desde que empecé todos los tratamientos han sido los sofocos. Ese subidón de calor por la espalda que llega hasta la nuca y la frente y que te hace sudar y encerderte como un Gusiluz en los momentos más inoportunos. Ufff, me entran calores de pensarlo...Es incómodo, pero te acostumbras.

El estreñimiento es otro de los efectos rollo que he sufrido. Ir al baño era todo un esfuerzo, menos los días que tenía que ir al hospital, ahí iba sin problema del 'canguelis' que me entraba!!

Salvo por la angustia rara, (que supongo que sería fruto de la sensación física de tener veneno en el cuerpo mezclada con mis pensamientos tóxicos), los demás efectos me parecieron soportables. Sin duda es la parte más coñazo del tratamiento y la que más miedo da, pero cuando estás en ella tienes que pensar que lo que vendrá después será mejor, y que estar así de puteada es sólo un efecto secundario de la 'súper fuerza' de la medicina que mata cualquier célula atontada que se haya escapado por tu cuerpo. Mi consejo es que te relajes, cuides tu alimentación (tema del próximo post) y te esfuerces por hacer cosas en cuanto pasen los primeros días chungos. Hay que confiar en los médicos y dejarse llevar, y cuidar ;)

Si estás en esta fase ánimo, empieza la cuenta atrás!

Aquí un mapa cuerpil de los efectos que tuve con la AC:


TRUQUILLOS:

1.Para sabor raro de boca: Mastica nueces o almendras, yo intentaba llevar siempre en el bolso.
2.Mal cuerpo: Comer un poquito. Aunque no tenía ganas, una vez empezaba a comer un poco se me quitaba esa sensación de estómago revuelto. A veces también chupar un hielo me aliviaba
3. Angustia vital: Hacerme una bañera calentita y ponerme música me relajaba bastante. También ayudan los pensamientos positivos, pero a eso ya dedicaré otro post
4. Sofocos: Lleva siempre un abanico en el bolso! Así evitarás las ganas de arrancarte la peluca/pañuelo para abanicarte con ella
5.Estreñimiento: Agua, fruta y legumbres. Y cuando no había más remedio tirar de 'Micralax'

jueves, 18 de octubre de 2012

Quimioterapia (Parte I)

Mi tratamiento comenzó con taxol semanal, durante 12 semanas. Después me darían 4 sesiones de AC cada 21 días, pero esa se merece otro post...
Recuerdo el primer día de tratamiento, fui con mi madre y mi pelo ya cortito. Me asombró la paz que reinaba en el hospital de día, señores y señoras leyendo el periódico, roncando como jabatos o trabajando con el portátil mientras se ponían su chute. No era la imagen que yo me había formado de la tan temida sala de quimio. Después del  pinchazo, analítica y consulta te sientas en uno de los 'quimiosofás' y esperas que una enfermera te traiga tu cócktel, premedicación primero y luego el tratamiento. El primer día me senté al lado de un señor, con una calva brillante, que no paraba de trabajar, voz fuerte y firme hablando por el móvil con una mano mientras con la otra manejaba el ordenador. Pensé que no tenía ninguna pinta de estar enfermo. En realidad poca gente la tenía. Ese señor debió de verme novatilla y me dijo: 'Mucho ánimo. Verás como esto tiene cosas buenas. Yo doy gracias de que me haya pasado, mi vida ahora es mejor'. He dado muchas vueltas a esa frase desde ese día, y aunque todavía no puedo aplicármela a veces la entiendo un poco.

Con el taxol casi no he tenido efectos secundarios. Tan sólo una extraña angustia vital durante la hora y media que duraba el tratamiento. El tiempo pasaba despacio, parecía que el monstruo malvado que me acompañaba desde hacía unas semanas había ralentizado el reloj para hacerme todavía más angustiosa la espera, no podía evitar mirar como caía gota a gota la medicación. Era una sensación rara que nunca había tenido, que me hacía desear arrancarme la via y salir corriendo, y que se me crisparan los nervios cada vez que sonaban los 'Piiiiiiiiiiiis', ¿por qué sonaban todos menos el mío?. Sujetaba un libro en la mano que nunca llegué a leer mientras envidiaba a la señora que roncaba. Ni lexatines, ni diazepanes ni valiums me libraron de esta angustia petarda y rara que se alojaba en alguna parte de mi cerebro a prueba de tranquilizantes. Se me pasaba tras llegar a casa y dormir un rato, por lo demás solo noté un poco de cansancio y la inevitable caída del pelo a la quinta sesión.

El taxol se puede llevar muy bien. Físicamente esas doce semanas me encontré bien, hice vida normal, no me dolía nada, no tuve náuseas, ni siquiera un poco de mal cuerpo.

Las malas jugadas de mi cabeza son otra historia...

 
En el dibujito llevo mi peluca castaña, dejé de llevar pañuelo a las sesiones después de pasar hora y media en el quimiosofá con el nudo clavándoseme en la nuca, a lo garrote vil.

lunes, 8 de octubre de 2012

Preparación para la quimioterapia: El pelo

Todas pensamos en el pelo cuando nos hablan de quimioterapia. Siempre había llevado el pelo largo, tenía melenaza y casi siempre lo llevaba recogido en una trenza. Era mi identidad, era yo. Por eso cuando supe el tratamiento que llevaría, se me hacía duro mirarme al espejo, no quería recrearme en mi imagen sabiendo que cambiaría en semanas. Para muchas otras cosas he sido cobardica, pero para esto no, antes de la primera quimio me corté la trenza, y me quité un peso de encima.

Fui a muchos sitios de pelucas, en la mayoría te aconsejan no cortarte el pelo, y raparte una vez empiece a caerse para colocarte inmediatamente después una peluca similar al pelo que tenías. Se me hacía raro, y me parecía hasta siniestro, era como ir disfradaza de mi misma en el pasado. Pero hice caso y me compré una peluca casi igualita a mi pelo, mismo color y mismo largo.

Sin embargo seguí cortándomelo. Tenía curiosidad por ver como sería mi imagen una vez terminara todo y volviera a la normalidad, para mi fue una manera de asimiliar lo que me estaba pasando, sentir que eso lo decidía yo, fue una especie de terapia y me resultó divertido. Comencé mi tratamiento con taxol semanal, fui sin trenza, y según salí de la primera quimio me metí en la pelu, corte a lo garçon, como Mia Farrow .

A la cuarta de taxol cuando se me cayó el primer pelo, mi padre me rapó la cabeza.

Ducharse con el pelo cortito es un gustazo, y ya no tengo pelos largos con pelusas por las esquinas de mi casa, ni se atascan los lavabos. Lo único malo: mi obsesión con dejar mis orejas al descubierto cuando duermo, no se me vaya a meter un bicho dentro

Después de esto, mi pelucón rubio ya no tenía sentido.  Me compré una peluca cortita y castaña , no me parecía a mi antiguo yo, pero me veía guapa y estaba cómoda. Pensé que usaría las dos, como Sarita Montiel, pero al final me he puesto la corta cuando me ha apetecido y el resto del tiempo he tirado de pañuelito.

Ahora que he terminado con la quimio vuelvo a interesarme por mi pelo. Por ahora parezco un polluelo de buitre despeluchao pero sé que dentro de poco volveré a ser como Mia ;)