Mostrando entradas con la etiqueta Cáncer de mama. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cáncer de mama. Mostrar todas las entradas

miércoles, 17 de septiembre de 2014

El futuro después del cáncer

Haciendo honor a la ansiedad anticipatoria de las que nosotras, extraña especie,  somos únicas poseedoras del reino animal, me hacía esta pregunta una y otra vez cuando acabé el tratamiento. ¿Cómo estaré el año que viene, y dentro de dos, y de tres...? ¡Ojalá pudiera ver por un agujerito que voy a estar bien, viviría mucho más tranquila! Y me imaginaba pudiendo leer las entradas que escribiría en mi blog del futuro

Me imaginaba gorda, cascada, incluso pensaba que a lo mejor nunca me volvería a crecer el pelo y me quedaba Kojak para siempre. Sin contar los horribles pensamientos y miedos que tenemos todos los que hemos pasado por un cáncer...

Dicen que visualizando las cosas, teniendo pensamientos positivos, buenas energías...atraes cosas buenas y al revés. Seguro que alguien os ha dicho alguna vez cuando estabais moñas : 'Deja de pensar cosas maaalas...que al final el que busca encuentraaaa'..o alguna soplapollez parecida . Si así fuera con mi podredumbre de cerebro a estas alturas ya estaría más pa llá que pa cá

Es normal tener miedo y bajones, pensar en la muerte, en el miedo a sufrir.  Y aunque estos pensamientos oscuros no hagan que tus células malas empiecen a multiplicarse como gremlins, hacen algo mucho peor: te roban el tiempo.

Dos años después estoy muy bien, puedo correr, bailar, saltar, estoy mona, tengo mucha más vida social, tengo un perro, más amigos, más buenísimos amigos y hago lo que me de la gana. Aunque hay días que me levanto con la nube negra y busco inconscientemente motivos para estar triste y odiar el mundo, pero yo tengo el poder de soplar y hacer que se vaya. Aunque a veces necesito ayuda de alguna colleja amiga ;)

Hace dos años vivía agobiada por el qué pasará. Ojalá mi yo del futuro pudiera haberme hecho una visita astral y decirme: 'Dentro de dos años estarás de p. madre, así que déjate de tonterías y de mirar internet y empieza a salir y a disfrutar'. Y aunque hoy estoy mucho más fuerte mentalmente y el cáncer empieza a formar parte del pasado me gustaría que una Mei anciana, montada en el patinete volador de Marty Mcfly, viniera a visitarme para decirme que voy a tener una vida larga y feliz.

Quizás lo larga que sea nuestra vida no dependa de nosotros, no por el cáncer, si no por muchas más cosas a los que estamos expuestos por el mero hecho de ser humanos y mortales, pero lo que sí depende de nosotros es el ser feliz.

Así que en este instante me materializo como vuestro yo del futuro, al lado de vuestro ordenador con unas cuantas canas más y algunos dientes menos, y os digo: 'Vas a estar bien, no tengas miedo, deja la mierda del internet, que no vale pa ná, arréglate un poco, apúntate a eso que llevas queriendo hacer tanto tiempo, sal y pásalo bien'

PD: Por cierto, sois muchas las que me escribís, mil perdones por tardar tanto en contestar, a veces  no miro el correo en semanas, pero siempre os tengo presentes y tarde o temprano os contesto.  Prometido! Y mil gracias a todas las que me decís cosas tan bonitas del blog, me hacéis sentir muy especial, saber que os ayuda es guay y hace que todo tenga sentido :) Un beso!





sábado, 7 de junio de 2014

Mastectomía subcutánea: Preguntas frecuentes

Madre mía que de correos estoy recibiendo preguntando por la mastectomía subcutánea!! Si ya decía yo que esta operación se iba a poner de moda...

Ya han pasado 6 meses desde que me operé, y estoy muy bien.

Voy a intentar responder a muchas de las preguntas que me habéis mandado por correo, según vaya recibiendo más las iré añadiendo a la lista:

¿Te operaste al salir positivo el test genético?  El test genético no salió positivo. Si me aparecía una variante en el BRCA1 de efectos clínicos desconocidos. Pero eso, a día de hoy no lo cuentan como positivo. Ahora me están haciendo un estudio del RNA, que no sé si servirá para algo o paRa NÁ!

¿Por qué te decidiste a operarte? Me decidí por mis antecedentes familiares y por el miedo que tenía de que me volviera a salir. Mi madre y un par de tías tuvieron cáncer de mama, (ninguna murió de eso) y al haberlo tenido yo tan joven si que pienso que existe algún factor genético. Además mi pecho era un universo de fibroadenomas, y cada vez que notaba un bultito me daban los siete males. Con esta operación se reduce muchísimo (creo que más del 90%) las posibilidades de que te salga un nuevo cáncer de mama.

¿La operación la cubre la seguridad social? Si el test genético sale positivo en teoría si la cubre, aunque quizás te pongan en lista de espera para cuando el pecho te llegue ya por las rodillas. Yo me la hice por privado.

¿Precio? Lo mejor es pedir presupuesto, ya que depende de muchas variables y es diferente en cada caso. Es más caro que un aumento de pecho, ya que es una operación más compleja.

¿Cuánto dura la operación? Yo estuve 5 horas en quirófano, fue muy bien. Pero depende de cada caso.

¿Por qué decidiste conservar aureola y pezón?  Lo decidí con fin estético. Por mi tipo de cáncer, tamaño y ubicación, mi oncólogo me dijo que podía conservarlo si quería. Si me advirtió que de esta forma queda un poco de tejido mamario, y, aunque el riesgo es mínimo, existe.

¿Te pusieron expansores? No. Quería salir con mi pecho definitivo del quirófano. Soy impaciente y quería olvidarme ya del tema. Además no quería verme sin pecho. Mi cirujano me dijo que la reconstrucción podía ser inmediata sin problema, cuando hay piel los expansores no son necesarios. Yo partía de una cirugía conservadora, así que no había que reconstrurir. Sólo quitar y poner ;)

¿El postoperatorio es duro? Los primeros días si son dolorosos. Pero los chutes lo hacen soportable. Pronto el dolor se convierte en molestia. Y en cuanto te quitan los drenajes,que es lo más royo, puedes hacer vida normal. Así que no seáis cobardeeeeerrrs!!!

¿Cuánto tiempo se tarda en hacer vida normal? Una semana después, cuando me quitaron el vendaje, noté muchísima mejoría y pude hacer vida casi normal, salir a la calle, pasear, trabajar con el ordenador, dibujar. Me acuerdo que me fuí al corte inglés a probarme sujetadores, con mis gasas y mis betadines procurando no manchar los sujes...Yo no conduzco, pero creo que podría haber conducido sin problema. Un mes después de la operación ya no tenía ninguna molestia. Tan sólo esa pequeña sensación de presión que todavía me dura. Y sí que he tenido mucho cuidado con no coger peso, y aunque ahora, cinco meses después, podría coger un menir perfectamente, procuro tener cuidado.

¿Cómo elegiste cirujano? Primero hablé con chicas que ya se habían operado, entre ellas mi súper amiga Guru, lo que hizo que hasta recorriera muchos kilómetros para ver a su cirujano (para entender esto tendríais que ver su foto ;)...). Pedí cita en tres de los hospitales más importantes de Madrid. Y cuando hablé con mi cirujano, el que finalmente me operó, lo tuve muy claro. Me explicó todo para que lo entendiera,  respondió a todas mis dudas y me comentó que él le había hecho esa misma operación a su mujer, que también había tenido cáncer de mama. Además, otra casualidad más, que hablando por teléfono con una chica de su equipo que me llamaba para alguna gestión, me dijo que ella también se lo había hecho y que estaba encantada. Y fue tan requetemaja que quedó conmigo para contarme su experiencia y enseñarme lo bien que le había quedado. Esto hizo que fuera muy tranquila al quirófano, y sé que elegí bien. Espero poder un día hacerle a alguien el mismo favor que me hicieron a mi. Es muy importante que además de elegir un cirujano que opere bien, también hay que elegir uno con el que te sientas bien, esto hace que vayas con otro cuerpo a la consulta. En España tenemos cirujanos muy buenos y es fácil acertar. De todas formas si alguna tiene especial interés que me escriba un correo y le digo dónde me lo hice.

¿Cuándo te operaste? Me operé año y medio después de terminar el tratamiento. Hay que esperar un tiempo prudencial después de haber recibido radioterapia, ya que la piel se queda tocada. Fue cuando ya estaba tranquila, todo había terminado y quería poner punto y final a mis miedos.

¿Has tenido algún problema al haber operado el pecho radiado? Si. Me salió una pequeña herida por el vendaje compresivo, (estaba muy apretado y la piel demasiado sensible), y la verdad es que me ha dado mucha guerra. Era una heridita de nada, un puntito de pocos milímetros, pero no terminaba de cicatrizar y finalmente me tuvieron que hacer un remiendo en quirófano, con anestesia local, nada, fue cosa de 20 minutos. Con esto listo calisto, pero si que me llegué a asustar xq si no cicatrizaba igual tenían que retirarme la protésis. Pero ya está arreglao!

¿Qué prótesis te han puesto? La marca se me escapa. Sí deciros que son las de mejor calidad. Son anatómicas (con forma de gota) por lo que el pecho queda más natural, y están colocadas detrás del músculo.

¿Tienes rippling? Un poquillo. El pectoral no cubre por completo la prótesis. En esa parte, la de debajo de la aureola, donde la prótesis queda desprotegida, se notan en determinados movimientos unas pequeñas onditas. Sobre todo se me nota en el pecho radiado, al agacharme, se conoce que ahí la piel es más delicada y finita. Es poca cosa y solo las que miran con lupa como yo lo notan. Se puede arreglar con infiltración de grasa, y de paso te adelgazan los michelines.

¿Has recuperado la sensibilidad? No :(. De hecho temo que mi perro me confunda con su pelota de goma y yo ni me entere. Espero con el tiempo ir recuperando algo, es una sensación como de recién salida del dentista permanente

Pros y Contras de la operación: Contras: Tetas más duras que antes. Sensación un poco extraña al tacto (sobre todo en el pecho radiado). El pecho ya no se mueve con naturalidad (aunque esto para algunas puede ser un punto a favor). Pequeña sensación de presión (algunas compis me han dicho que puede durar hasta un par de años). Miedo a que estas cosas influyan en las relaciones sexuales. Pros: Nunca tetas colganderas. Un poco más grandes que antes. A la vista están bonitas. No cáncer. Tranquilidad total y absoluta. No fibroadenomas. No mamografías. No sustos. Vida infinita y feliz :) Balance: A mi me compensa haberme operado

Si se me ha escapado alguna cosa preguntadme y lo añado a la lista. Y si alguna quiere contar su experiencia después de la operación sería guay!








martes, 28 de enero de 2014

Mastectomía Subcutánea con reconstrucción inmediata

Lo prometido es deuda. Así que os voy a contar los detalles de una operación, que en mi opinión, cada vez va a tener más éxito entre las chicas con antecedentes de cáncer de mama.

Ya lo dije en el anterior post. Que el test del BRCA te salga negativo no indica que no exista algún factor genético que influya a la hora de poder desarrollar un cáncer de mama. Por eso, mi consejo es que si tienes bastantes antecedentes en la familia de cáncer de mama y/u ovarios (madre, hermana, tías...), te plantees esta operación, sobre todo si ellas lo han tenido siendo jóvenes, siempre consultando con médico y genetista.

La operación en concreto a la que yo me he sometido es una mastectomía subcutánea, con conservación de areola y pezón  y reconstrucción inmediata.  Se realiza con anestesia total y estás un par de días ingresada en el hospital (yo sólo pasé una noche allí). La operación consiste en retirar la glándula mamaria y sustituir esta por unas prótesis submusculares (se colocan debajo del pectoral), de manera que sales del quirófano con tu pecho puesto.  Para mi esto era importante, ya que estaba harta de procesos médicos y quería acabar cuando antes, y de verdad que esta ha sido una operación nada traumática.

Mi operación duró unas 5 horas, las incisiones me las hicieron por el surco inferior del pecho. Cuando desperté de la anestesia si que sentí un dolor bastante intenso, como si tuviera un par de hachas clavadas , pero en seguida me pusieron un banderillazo para calmar el dolor. Al día siguiente de la operación me mandaron a casa con un vendaje compresivo, un drenaje puesto y Paracetamol y Enantyum para el dolor. Los tres primeros días son los más molestos, en cuanto a dolores, las noches sobre todo se hacen un poco pesadas y cuesta mucho incorporarse y recostarse.

A la semana me quitaron vendaje y drenaje y fue entonces cuando noté una mejoría considerable. Ya podía hacer vida normal, procurando no hacer movimientos raros, no coger peso y durmiendo boca arriba. Siempre con un sujetador deportivo sin aros ni costuras. (Yo los compré en el corte inglés, que hay de tó...)

Resultado estético:

Había visto cosas horribles por internet (internet caca), e incluso uno de los cirujanos a los que consulté antes de dar con el mío me dijo que podrían pasar dos o tres años con varias operaciones hasta que pudiera verme el pecho bien, y que siempre tendría que compararme con una mujer radicalmente mastectomizada y no con un aumento de pecho. Vamos, le faltó decirme que saldría como la versión porno de Frankiweene. En lo que si coincidieron todos los cirujanos a los que consulté es en que el 'Rippling' es un efecto estético bastante común en este tipo de operación. Son una especie de ondulaciones o arruguillas que se forman al no haber nada entre protésis y piel (no hay glándula mamaria),  y que se notan al tacto y, según que movimiento, también a la vista. Pero la realidad no tiene nada que ver con lo que puede aparecerte en google si pones 'Rippling'.

Pues con toda esta podredumbre en la cabeza, no sabéis el alegrón que sentí cuando me vi el pecho por primera vez. El pecho estaba en su sitio, con forma natural, un escote muy bonito y media talla más grande, así que se puede decir que hasta mejorado. El único rollo ha sido que en el pecho radiado, al tener la piel más delicada, y limpiar tanto la zona por dentro, me salió una pequeña escara, como una especie de quemadura pequeñita. Pero tratándola con una semana de antibiótico, Linitul y Fucidine se está curando. Para las cicatrices me mandaron Trofolastin, una especie de tiritas que te pones y duran un par de semanas, son bastante caras, pero es alucinante el resultado, las cicatrices no se ven!

Un mes después ya hago vida totalmente normal, puedo dormir de lado y llevar sujetadores monos con encajes y lo que se me antoje.

Aspectos negativos (o menos positivos): Sigo teniendo la forma del pecho muy bonita, pero yo, que soy una perfeccionista que roza la psicopatía, me veo una pequeña asimetría entre los dos pechos. Cosa que mi cirujano plástico me ha dicho que más adelante, si quiero, se puede corregir utilizando grasa corporal, que te quitan de las lorcillas. Otra cosa que se me hace rara es que al tacto me noto el pecho más duro y tumbada se queda totalmente para arriba, (aunque esto podría ser algo positivo). Por último la perdida total de sensibilidad, no siento el pezón ni toda la piel de alrededor. Podría ponerme dos pirañas a modo de pezoneras que yo ni pestañearía. Eso sí, el pezón sigue respondiendo al frío-calor, sólo que no me doy ni cuenta...Esto con el tiempo puede mejorar y recuperar sensibilidad. Lo del rippling, no he notado nada, a lo mejor, si me pongo boca a bajo de forma que el pecho quede colgando al tacto se nota una ligera ondulación, pero vamos, q hay que ser muy friki para darse cuenta de eso, a la vista no se ve. Y por último, al estar el pectoral por encima de la prótesis si que noto en determinados movimientos que se contrae un poco, y cuando exagero mucho el movimiento se llega a notar un pelín a la vista, pero sólo si me pongo a hacer posturas marca músculos de Conan el destructor.

Con estas cosillas incluidas, el balance sigue siendo más que positivo. La cirugía no ha podido resultar mejor, mi cirujano es un artista, además de ser muy majete en el trato, igual que su enfermera, que es un sol. Estoy muy contenta con el resultado estético, tengo el pecho más bonito que muchas chicas de mi edad que nunca han sido operadas de nada.  Y lo más importante, me he quitado un peso de encima y he reducido muchísimo el riesgo de padecer un nuevo cáncer de mama. Ni por un sólo instante me he arrepentido de hacerme esta operación. Así que si alguna está en mi situación y se lo está planteando le animo a que lo haga, pero eso sí, hablándolo con sus médicos y buscando un cirujano bueno. Yo estoy muy contenta con mi decisión y me pienso tumbar a la bartola con mis erguidos pechos y respirar tranquila :)



PD: Si tenéis alguna duda preguntad ahora o callad para siempre, que este blog tiene los días contados ;)

jueves, 5 de diciembre de 2013

BRCA 1 y BRCA2: ¿Qué medidas tomar?

Hace un año y medio que me hice las pruebas genéticas. Muchas ya lo sabéis, si tienes una mutación genética en el BRCA1 o BRCA2 aumentan las probabilidades de tener cáncer de mama u ovarios. No pongo porcentajes porque no creo mucho en ellos. Te lo hacen con un análisis de sangre, y es un verdadero coñazo porque los resultados tardan ún montón. Como siempre me pasan cosas raras, tuvieron que repetirme la prueba por 'un error de laboratorio', así que tardaron otro tanto más en darme el resultado. Mientras tanto las masectomías profilácticas se pusieron de moda y a mi me dio tiempo a pensar que hacer en cualquiera de los casos (positivo o negativo).

Mi oncólogo, genetista y otros médicos a los que consulté coincidían en que a veces es mejor basarse en los antecedentes familiares más que en lo que pone en el papel del test para decidir que medidas tomar. Yo cogí mis rotus de colores y me hice un árbol genealógico súper chulo, que una vez terminado parecía el de la familia Monster. Por lo visto, aunque la prueba salga negativa para los BRCA, puede haber algún componente genético que todavía no se ha descubierto, y que, por lo tanto, no aparezca en los resultados. En mi caso yo tengo suficientes antecedentes familiares como para estar mosca, y además  habiendo tenido cáncer antes de los 30, es probable que exista algún factor genético.

Los resultados de las pruebas: Pues otra cosa rara de las que me pasan. En teoría ha salido negativo, pero con una variante desconocida del BRCA1. Después de descifrar el informe (parecía escrito por un elfo disléxico) entendí que no se conocen sus efectos clínicos, puede ser una variante patológica o puede que no, no se sabe.  Conclusión: Esto no lo entienden ni ellos y me he quedado igual que estaba. Así que sigo adelante con mi decisión basada en mis antecedentes, en lo que me ha pasado y en cómo soy. Vamos, que ya podía poner misa en el test que yo me sentía más mutante que el señor lobezno.

La película que me he montado es esta, que no sé si será realmente así, pero a mi me vale: Creo que tengo una predisposición genética al cáncer de mama, es decir, que habiendo una conjunción eclíptica de mala alimentación, estrés, masteopatías, la variante del infierno, saturno con urano y siete caídas del salero,  pues tengo más papeletas que otra persona de que me pase. Que puede que ya nunca más en la vida volviera a tener cáncer...pues si, pero aún así, he decidido (junto con los médicos) operarme. Tengo el pecho muy fibroso y cada vez que me noto un bultito es un sustazo, así que muerto el perro...

Ahora la decisión es cómo y con quién hacerlo.

He hablado con varios cirujanos, he indagado y he quedado con chicas que se han hecho una u otra operación. Para gustos los colores, y en esto como en todo hay mil opiniones.

Aquí tengo que dar las gracias a mis compis tetas rotas que, sin conocerme, han quedado conmigo y me han contado su experiencia. No es lo mismo leer casos en internet que hablar con gente de carne y hueso. GRACIAS!

Mi decisión, consensuada con los médicos, es hacerme una mastectomía subcutánea conservando pezón y areola, con reconstrucción inmediata, todo en la misma operación. Hay quien me ha dicho que con expansores queda mejor, también hay quien se lo ha hecho todo de golpe y está feliz con el resultado. Así que impaciente de mi,  me quedo con esta última, porque es una sola operación, porque he conocido a una tía encantadora que se lo ha hecho así y está estupenda, y porque confío en el cirujano.  Mi consejo, si estás pensando en operarte, es que te guíes por lo que más te convence a ti. Infórmate bien pero sin volverte loca. La opción que elijas, con la que tú te sientas más cómoda, será la acertada.

La conservación de pezón depende de cada caso, es algo de lo que hablar con los médicos, pero siempre conlleva que quede una pequeña parte de tejido mamario, por lo que hay un porcentaje muy pequeñito de que pueda salirte algo ahí. A favor de conservarlo: el resultado estético. Aunque sé que la reconstrucción de pezones es una pasada y que quedan fenomenal.  En cualquier caso, el pezón es muy controlable, y coño, que ya no va a salirme nada ahí!

Sobre los ovarios, no es una decisión que haya que tomar con prisas. Me gustaría tener hijos en unos años y quitarse los ovarios siendo joven en algunos casos puede acarrear más jodiendas que beneficios. Así que cuando sea viejilla igual me lo planteo. Por ahora, y tal y como me han aconsejado los doctores, ahí se quedan.

Tengo ganas de operarme, creo que voy a quitarme un peso de encima. Vuelvo a decir que no me gustan las estadísticas, pero cuando te dicen que las posibilidades de volver a tener un cáncer primario disminuyen en un 90% o más, pues mola.

Es una medida preventiva, y aunque no es una operación con fin estético para mi es importante que quede lo mejor posible. Como buena sufridora de ansiedad anticipatoria siempre tengo que preocuparme por algo, y una vez que veo que el tema cáncer está solucionado pues empiezo a preocuparme por tener las tetas bonitas. Me gusta mi pecho (sólo físicamente, ya sabéis que me cae mal) y me da un poco de pena, pero en el fondo estoy deseando despedir a estas y conocer a las nuevas, que ya no serán rotas, ni tendrán fibroadenomas que me dan sustos de infarto. Serán sanas, firmes y a prueba de bombas.

Pues eso, que antes de que acabe el año tendré mis bubis nuevas, y quizás hasta un poco más grandes ;)

En el próximo post contaré como ha ido la operación y en qué consiste



PD: Este fin de semana ha sido súper especial. Me he reencontrado con mi amiga Guru y he conocido a Aran, Edurne y Mónica, ni guerreras ni luchadoras, si no tías cojonudas y súper divertidas con las que hablo en el mismo idioma. Ah! y a Paula (aunque aún no en persona)A veces sólo hace falta unos pocos minutos para hacer amigas de las buenas. Y yo feliz ;)



miércoles, 16 de octubre de 2013

Desconexión

Todavía hay muchas cosas de las que me gustaría hablar en este blog. De qué esperar de los amigos cuando tienes cáncer, del trabajo durante el tratamiento, de la baja, del test genético...

Siempre que voy a escribir una entrada en el blog empiezo por el dibujo. Tenía pensado hablar de alguno de estos temas, pero en el fondo no tenía ganas de dibujar nada de eso. Así que he empezado a dibujar, y esto es lo que me ha salido. Estoy desconectada. Y aunque todos los días me acuerdo de que he estado malita, en mi cabeza ahora hay más sitio para mis proyectos e ilusiones. 

Quien ha pasado por un cáncer muchas veces dice que hay que vivir al día, disfrutando de cada momento. Yo lo hago, pero también disfruto de hacer planes para el futuro y mirar a lo lejos. Pienso en mi yo del futuro, con mis cibertetas a prueba de bombas, en mis hijos feos y cabezones, en mi trenza larga y blanca. Estoy segura de que seré una vieja loca con los labios rojos. Loca y feliz.

Y también pienso en mis revisiones, en una futura operación en la que quitarme el pecho, pero lo pienso de otra forma, no desde el miedo, si no desde el pensamiento de qué de puta madre que tengo a mi alcance todas las fórmulas de prevención que existen hasta el momento. Pienso en mi amiga Guru, en Clau, Laura... y en lo contenta que estoy de ver que ellas también están bien. Pienso mucho en todas las chicas que me escriben, en las que empiezan ahora, y pienso que ojalá sepa transmitir con mis respuestas que esto pasará y que vivirán una vida larga y feliz

No sé si lo he contado alguna vez. Pero cuando todavía llevaba pañuelo, una señora me paró por la calle, me cogió del brazo y me dijo: 'Yo he estado como tu. Hace ya 30 años'. Era una señora guapa, alegre y saludable. También pienso mucho en ella

He aprendido a desconectar de mi tetarota. Y aunque de vez en cuando me conecto otra vez, sé cuando desenchufar para evitar sobrecalentamiento.

Así que me despido gritando a los cuatro vientos que, aunque tengo mis momentos de asco-penas, la mayoría del tiempo estoy feliz, como una perdiz, (con cicatriz). Y animo a las que estén en momento ralladura post tratamiento que tiren fuerte del cable y empiecen a hacer planes y a vivir




lunes, 15 de julio de 2013

Cáncer de mama: ¿Adiós al sexo?

Durante muchos meses me he sentido como si me hubieran quitado todo lo bueno de la vida, no puedo evitar la frase de carpeta adolescente: 'Si no bebes, si no fumas, si no follas...¿Para qué vives gilipollas?'
Y en mi caso ni si quiera podía atiborrarme a chocolate, no sé si viviría más, pero lo largo que se me iba a hacer.... En mi ñoñez post tratamiento me sentía profundamente desgraciada.

Que tonta soy, claro que se puede vivir sin azúcar y demás vicios, y  te sientes mil veces mejor, guapa y sana. El sexo ha sido otra historia...y no quería hablar de esto hasta que pudiera dar fe de que se puede tener una vida sexual normal después del cáncer.

Durante el tratamiento mi actividad sexuarrr ha sido cero patatero. Es normal, teniendo en cuenta que entre la calva y la teta rota no me sentía especialmente sexy. Después del tratamiento, cuando ya me veía más mona, estaba dispuesta a solucionar el problema, tanto que puse demasiadas expectativas, y lo normal cuando preparas demasiado las cosas es que te salgan rana, y así fue. En el primer intento me dolió y le cogí miedo, pensé que me había atrofiado por la terapia hormonal y que nunca más volvería a ser normal, lo que iba a ser una noche loca se convirtió en un dramón de llorera con hipos.

Los siguientes intentos pasó un poco lo mismo, lo que hizo que no sólo yo si no también mi chico cogiera miedo a intentarlo más veces. Esto se tradujo en meses de abstinencia y de la total seguridad de que mi vida sexual iba a ser la misma que la de Sor Ángela de la Cruz para siempre. Lo hablé con mi oncólogo y con mi homeópata, ambos me hablaron de que aunque la terapia hormonal hace que tengas los estrógenos por los suelos y esto disminuya la libido y produzca sequedad, no había ninguna razón física que impidiera tener relaciones satisfactorias.

Mi homeópata fue el que dió en el clavo, me dijo que estaba contraída, que tenía todos los músculos del cuerpo en tensión, todos! Y que una vez que me relajara todo volvería a su ser. Si lo intentas y te duele, te contraes más y te duele más, y eso crea predisposición a que las próximas veces te pongas tensa y te pase lo mismo. Tiene lógica, no?

Pues ese mismo día me relajé, y tachaaaaán, todo normal!!! Qué alivio!!

Si que se puede tener vida sexual después del cáncer, y aunque es verdad que puedes tener menos ganas, en gran parte el sexo está en el cerebro,(sobre todo en nosotras las féminas) y con un ambiente relajado y los estímulos adecuados podemos funcionar perfectamente. Para la sequedad, que es uno de los efectos secundarios de la terapia hormonal, existen productos (Geles de base acuosa, como 'Kelly' o hidratantes internos en cánulas como 'Cumlaude') Pregunta a tu médico, prueba, y usa el que mejor te vaya, pero eso ya no es excusa!

Muchas tendréis miedo de que vuestro marido/novio no os mire con los ojos golosos de antaño. Que os quede claro que para vuestro chico la teta rota no tiene ninguna importancia, o es que vosotras desearéis menos a vuestros novios cuando se queden calvos? El protagonismo ya sea a la teta, a las lorzas, o a cualquier otra cosa, se lo damos nosotras, y ya es hora de que pasen a un segundo plano. De todas formas no impacientarse, si no se puede, no pasa nada, ya se podrá, y mientras tanto se pueden hacer otras muchas cosas!

Las que no tenéis pareja, sé que es más duro, y que es un corte tener que contar el rollo... Pero no renunciéis a tener novios o aventurillas por eso. Somos normales, y nos merecemos tener una vida plena en todos los sentidos. No sé si algún chico leerá este post, pero creo que nos ayudaría mucho saber su opinión: ¿Si una chica te gusta, hasta que punto te importaría que le falte una teta o que haya tenido cáncer? Ahí lo dejo!!

Así que amigas, a quitarse tensiones de todo el cuerpo, y sobre todo de ahí abajo ;)



PD: Mi revisión ha salido de maravilla! Estoy sana como una manzana! Ahora me dispongo a disfrutar de unas vacaciones de alucine, así que disculpadme si por unas semanas no me paso por aquí. Gracias y Besos!

martes, 21 de mayo de 2013

Cáncer de mama: ¿Necesito un psicólogo?

Las mujeres tendemos a tener lo que se llama 'ansiedad anticipatoria', siempre tenemos algún proyecto o preocupación en mente, y cuando lo solventamos ya estamos pensando en el siguiente. Esto me lo explicó mi psicóloga. Si le sumas que eres un poco imaginativa como yo, que te mola montarte películas y que tu cabeza no para nunca, lo peor que te puede pasar es que digan que tienes cáncer. Ahí empieza tu cabeza a ir a mil revoluciones y se convierte en una máquina histérica de inventar historias.

Lo peor sin duda de mi experiencia con el cáncer ha sido el miedo que he pasado. Cuando me diagnosticaron tenía miedo de la operación, antes de empezar la quimio ya me había montado la peli de lo horroroso que iba a ser, cuando terminé la quimio temía ser uno de esos casos raros a los que no les vuelve a crecer el pelo, con la braquiterapia me imaginaba la teta como un pincho moruno, a lo holocausto caníbal y me recreaba en las imágenes más horribles que encontraba por la red. Y ahora que estoy estupenda tengo miedo de que vuelva el cáncer, es un miedo lógico, normal y sano, pero tengo que pensar con la cabeza fría que el cáncer no tiene xq volver, y que si lo hace, pues ya me preocuparé cuando suceda. Por ahora todo tiene solución.

Desde el principio estuve dispuesta a ir al psicólogo, aunque me creía muy lista y pensaba que nada que me dijeran me podría ayudar. Esto se confirmó con mi primera experiencia con una psicóloga de la asociación del cáncer de mama, sé que hay gente muy válida allí, pero yo fui a dar con la única petarda. Se merece que la llame petarda por que me dejó plantada tres veces, una de ellas en mitad de mi súper sincero y lloroso discurso, y me sentó a cuerno quemao... Así que no volví

Después de eso ya si que no quería ni pisar una consulta. Menos mal que mi oncólogo me animó a probar con la psicóloga de su equipo. Maria José me ha enseñado a diferenciar los miedos reales de los imaginarios. A entender que el miedo es un sistema de alerta de nuestro cuerpo, es bueno tener miedo, nos mantiene atentos, pero no debemos pasarnos. Hoy por hoy estoy bien, no tengo cáncer. La realidad es que un porcentaje altísimo de mujeres con cáncer de mama se curan, hay que pensar en esto y vencer los pensamientos imaginativos con la razón.

Seguro que a muchas os han dicho la frase de 'Quien sabe...igual mañana me puede atropellar un coche'. Estas frases hechas siempre me han dado un poco de repelús, pero algo de razón tiene. No podemos andar pensando siempre en las cosas horribles que nos pueden pasar mañana, por que lo más probable es que no nos pase nada y la preocupación nos haya hecho disfrutar menos de ciertas cosas.

Sé que es inevitable preocuparse, pero se puede ejercitar. Por ejemplo, si estás rayada por algún tema del cáncer viene bien hablar con alguien, si nadie te entiende, un psicólogo te puede ayudar, si es especialista en oncología mejor, por que ya estará entrenado en estos temas, también puedes llamar por teléfono a la asociación del cáncer de mama, o escribir un correo a una de las súper blogeras que han pasado por lo mismo, todas lo hemos hecho y desahoga. Es mejor que alguien externo que ve las cosas con más frialdad  
te ayude a cortar las alas a la peligrosa imaginación de la paciente de cáncer. También ayuda hacer alguna actividad, cuando empiezas a pensar más de la cuenta, intenta salir de casa, no te recrees buscando dramas en internet, que entonces vas a necesitar más terapias que Murdock del equipo A.

Para las que estáis empezando el tratamiento, os recomiendo que busquéis ayuda psicológica, si no os gusta el psicólogo probar otro hasta que deis con el vuestro. Ayuda a ordenar las ideas que ahora mismo están atropelladas en tu cerebro y a ver esto como un paréntesis en tu vida, un poco cabrón , pero que tiene final, y de los felices.

Para las que ya habéis terminado, ay amigas!! Ahora empieza el sentimiento de desprotección total! Ya he terminado el tratamiento, estoy bien, no tengo cáncer, tengo pelo, me encuentro genial... todo está bien pero soy tan tonta que pierdo el tiempo pensando en todo lo horrible que me puede pasar... Si ahora solo nos van a pasar cosas buenas!!

Para las que estáis sumidas en una profunda depresión, existen pastillas 'animosas', que aumentan la serotonina y que en un momento dado vienen fenomenal, preguntar a vuestros médicos, psiquiatras y psicólogos. Ir mucho al cine, arreglaros cuando tengáis cara de merluza y no os deis penita a vosotras mismas, sois fuertes y si muchas lo hemos superado, también lo lo haréis vosotras.

Ala, y ahora todas a pedir hora con el psicólogo, que estáis fatal de la cabeza ;)



jueves, 4 de abril de 2013

Sobre el 'Linfedema'


Personalmente el tema ganglios no me ha dado mucha guerra. Sin embargo he vivido de cerca lo que significa que te los quiten todos. Esas cosas misteriosas que yo me imagino como huevos de Gremlins y que no sabemos ni que existen hasta que nos pasa un rollo como este. Como yo no lo he sufrido en mis carnes, no se me   ocurre una persona mejor para hablar del linfedema que mi madre. Ella lo lleva fenomenal y ya es toda una experta. Este texto lo ha escrito especialmente para vosotras, aquí os lo dejo! :
"A todas las que nos operan de cáncer de mama nos quitan algunos ganglios de la axila.

No le damos mucha importancia , pero con el tiempo pueden surgir algunos problemillas debidos a la falta de estos ganglios., pues como todo lo que tenemos en nuestro organismo también tienen una función.Los ganglios linfáticos tienen una misión importante que es filtar la linfa, un líquido asquerosillo que tenemos y que se compone de agua y proteínas. Depende de la cantidad de ganglios que nos han quitado  puede afectarnos al brazo de alguna manera como por ejemplo notar que se inflama, que nos molesta como si pesara más, algunas rojeces e incluso fiebre. Si nos ocurre esto seguramente el médico nos dirá que ha aparecido el LINFEDEMA.

Podemos evitarlo si desde el principio nos cuidamos el brazo :

-Evitar coger peso (incluso ponernos el bolso en el hombro contrario)

-No depilarse nunca con cuchillas, es mejor usar crema depilatoria

-Que no te pinchen en ese brazo ni te tomen la tensión

-Ten cuidado con los productos de limpieza agresivos

-Cuidado con las quemaduras y cortes, si te haces una heridita lávala con agua y jabón y luego pon un antiséptico.

Sería conveniente que de vez en cuando te dieran un drenaje manual, siempre un fisioterapeuta con formación en este campo, no vale cualquiera porque pueden hacer el efecto contrario si te lo dan mal.

Venden unas medias de compresión, se adaptan a tu brazo, Si te la recetan por la Seguridad Social te cubre un porcentaje alto, pues suelen ser muy caras, pero previenen el linfedema usándolas a diario.

Si llamáis a la aecc(91 3194138) podéis solicitar que os envíen un librito titulado “linfedema prevención y tratamiento” os lo envían por correo y es gratuito. Es muy interesante pues vienen unos dibujos explicando los ejercicios que puedes hacer, porque no todos van bien.Además te explican estupendamente todo lo del sistema linfático y para que sirven nuestros preciosos ganglios."
PD: Aunque te dicen que no lleves anillos ni pulseras en el brazo en el que te han quitado los ganglios, mi madre lleva siempre una pulserita que le sirve de referencia para medir cuando y cuanto se le ha hinchado el brazo. Ala, ahí queda eso!

martes, 19 de febrero de 2013

Los Sustos

Después del tratamiento, con todo lo que hemos pasado, tenemos la cabeza como una olla exprés, y a veces, basta un pequeño factor externo para que esté a punto de estallar. Cuando estaba en plena quimio sólo pensaba en el momento en que terminara, en lo guay que iba a ser volver a tener mi pelo y en el fiestón que iba a hacer para celebrarlo. Sin embargo, ahora que he acabado, en algunos momentos estoy muy lejos de la relajación que imaginaba . Ya había oído hablar del sentimiento de 'desprotección' una vez terminado el tratamiento. Y acompañado de los miedos paranoides que a veces me sobrevienen hace que de vez en cuando me pegue grandes sustos.

A las que estáis en este momento de vuelta a la normalidad, me gustaría preveniros para evitar que paséis malos ratos en balde.

Tuve durante unas semanas un gran dolor de cabeza, ya os podéis imaginar lo que a mi podrido cerebro le dio por pensar...Al final no era más que tensión, apretaba mucho la mandíbula de los nervios, esto me provocaba dolor de cabeza, lo que me provocaba más tensión que me hacía apretar más los dientes... Resultado: una loca de dientes chirriantes que piensa que tiene algo malo en el cerebro. En cuanto me relajé, el dolor desapareció, y con él, mis paranoias

Otros grandes sustos que es probable que te lleves es cuando llegan las revisiones. Si sois de las que leen sus pruebas nada más recogerlas, prepararos para leer palabras raras, que, con un poco de imaginación vuestra cabeza puede convertir en una monstruosa peli de ficción.  Cómo yo tengo que saber más que los médicos, pues en cuanto recojo mi radiografía de tórax la miro al trasluz. Y claro, veo lo que me parece una mancha sospechosa en un pulmón que hace que de repente todo me de vueltas y me sienta al borde de un precipicio. Después de pensar lo peor, busco en internet 'mancha en el pulmón', a ver que es lo más malo que puedo encontrar. Y otra vez me tensiono, aprieto los dientes y vuelve el dolor de cabeza...

Otro susto que me llevé fue al leer los análisis de sangre, un valor me daba algo alto, e hice lo de siempre, mirar en internet, quedarme con lo peor que puedo encontrar, y otra vez con el corazón en la boca pensando cosas horrorosas.

Tengo la suerte de tener una madre plastérrima a la que suelo llamar en plenas crisis paranoides. Ella siempre intenta calmarme diciéndome que no es nada, y si no es suficiente, pasa a la acción llevando mis pruebas al hospital e intentando hablar con mi médico y/o su enfermera para que me tranquilicen. Aquí tengo que decir que tengo el oncólogo más majete del mundo, y la enfermera más comprensiva. Tengo que agradecerles infinito a los tres (madre, oncólogo y enfermera), que me hayan tranquilizado cuando más lo he necesitado. También a mi homeópata, al que ametrallo con correos cuando me asusto, y que me contesta casi en el acto. Me ha salvado de más de un fin de semana de comedura de olla.

Es normal tener sustos, y nuestros humanos cuerpos tienen muchas cosas que pueden aparecer en radiografías o análisis, y que no tienen porque ser malas.  Eso sí, si le echamos un poco de imaginación y sumamos a nuestra cabeza olla exprés la información más horrible que podemos encontrar en internet, ahí tenemos el resultado...Un empane mental importante o lo que es lo mismo, una caca gorda.

Mi consejo: si miras tus pruebas y ves algo que no entiendes y que te preocupa, primero piensa que lo más probable es que no sea nada y después pregúntale a tu médico, porque cuando te confirme que no hay razón para preocuparse evitarás pasar malos ratos o noches sin dormir. Intenta no mirar internet, o si lo haces, estar preparada para encontrar información de todo tipo, hay mucha  y es difícil saber filtrarla. Una amiga que tenía un orzuelo en el ojo se dio un susto tremendo por cierta información que encontró en la red, hay de todo. Y por último, si te asustas, conserva la calma, respira y piensa que nada malo va a pasarnos ya. Ala!! A ver si ahora me lo aplico!!


PD: Ya he pasado mi primera revisión. Todo bien. No tengo que volver hasta Junio. El viernes me piro a Tenerife a beber piñas coladas. Un beso!

sábado, 2 de febrero de 2013

Terapia Hormonal

Ahora me quedan por delante tres años de terapia hormonal. Cuando tu tipo de tumor tiene un componente hormonal, es decir, que se alimenta de estrógenos, por lo visto es bastante efectivo cortar por lo sano. Esto significa provocarte una especie de menopausia, o lo que suena aún peor, 'castración química'. Cuando oigo eso me acuerdo de mi gato... El tratamiento consiste normalmente en una pasti diaria, 'tamoxifeno', durante 3 o 5 años (son tiempos marcados por protocolos, dependiendo entre otras cosas de si tienes planes de ser madre en el futuro o no), y en mi caso, además una inyección trimestral de 'Zoladex' en la tripa, como dice mi oncólogo, 'un buen banderillazo'.  Mi médico me explicó que entre las inyecciones y el tamoxifeno se bloquean los estrógenos que se generan en los ovarios, y en la grasa (que de cosas se aprenden, eh?), y así una cosa más a sumar a la lista de tratamientos preventivos, para asegurar que nada malo vuelva a pasar.

En teoría después de ese periodo la regla vuelve en las mujeres jóvenes, y hasta es posible que puedas ser madre de forma natural. Por si acaso, antes del tratamiento existe la opción de congelar óvulos, por si tus ovarios se quedan tontos, tener más opciones. (Mirar post sobre conservación de ovocitos)

Sobre el tamoxifeno, como todos los medicamentos, si te lees los efectos secundarios del prospecto, te cagas de miedo, en nuestro caso aún peor xq llevamos arrastrando la obsesión paranoica de que todas las cosas malas que leemos, vemos o imaginamos nos tienen que pasar a nosotras. Entre mi pelo corto, mi ausencia estrogénica, y lo que había oído sobre el tamoxifeno, me imaginaba con muchos más kilos, patillas a lo Pantoja y voz de machote, además de repelida por mi chico por mi falta de aroma sexuarrr, de ese que sale en los documentales en los que aseguran que es el auténtico responsable de que la gente se enamore.

Bueno, pues llevo dos banderillazos y 4 meses de pasti diaria y por ahora no he engordado, tengo mis pelos habituales de antaño, ni más ni menos, aún conservo mi aterciopelada voz y por el momento parece que no le huelo del todo mal a mi chico. Eso sí, la libido la tengo más por los suelos de lo habitual, aunque también hay que sumarle a la falta de estrógenos las preocupaciones y el estrés por todo lo vivido. Para consuelo, mi ginecóloga me ha asegurado que con paciencia y amorrr ♥ todo volverá a la normalidad. Si no fuera suficiente, yo por si acaso, me he comprado un par de conjuntos sexis. No digo más, que mis padres leen el blog ;)

Si que es verdad que los estrógenos hacen que los huesos asimilen bien el calcio, por eso te hacen una 'densitometría', para medir la densidad ósea y vigilar que la falta de hormona no te de problemas. Para esto recomiendan deporte y comer sano.

Por lo demás la pastilla no cuesta ningún trabajo tomársela, y la inyección, que te la ponen en cualquier ambulatorio, dependiendo de la pericia del enfermero puede ser muy dolorosa o un pinchacito sin más. Si te dan cosa los pinchazos no la mires, yo me tapo la cara, no vaya a ser que me acobarde y me vaya de vuelta por los toriles ;)

lunes, 19 de noviembre de 2012

Alimentación Durante Quimioterapia

He estado desaparecida unos días, y no por nada malo, si no xq he estado a tope de trabajo. Estos meses de baja han sido más que productivos, no he parado de hacer cosas, estoy muy contenta!

Hoy os voy a hablar de la dieta que se he seguido durante los meses de tratamiento. Desde el principio he estado viendo a un homeópata que me ha ayudado mucho. Además de tratamientos homeopáticos que me han venido muy bien (ya hablaré en otro post de esto), me ha dado unas pautas en la alimentación, algo que me ha hecho cambiar radicalmente mi dieta ,cuidarme mucho más y sufrir mucho cuando paso por delante de una pastelería

Como la quimio ya tiene bastante toxicidad de por si, se trata de eliminar alimentos 'tóxicos' de nuestra dieta, y así hacer que hígado, riñones y demás sufran lo menos posible ahorrándoles trabajo. Además de eliminar sustancias que favorecen el entorno para que las células malas se reproduzcan. Os resumo lo más importante:

*FUERA AZÚCAR: Lo primero que me dijo mi homeópata es que las células cancerosas se alimentan de azúcar. Azúcar = Veneno. Una alternativa al azúcar mucho más saludable es la STEVIA. Esto excluye toda la bollería y bebidas tipo cocacola.

*NADA DE LÁCTEOS: En su lugar utilizar leches vegetales, de avena, de almendras, de arroz... La que más me gusta es la de avena. También bebo mucho té verde, que es muy bueno.

*NO CAFÉ: Lo he sustituido por EKO

*NO ALCOHOL: Si alguna copita de vino con las comidas ;)

*NO CARNE DE CERDO, NI VÍSCERAS

*NO MARISCOS

*MUCHA FRUTA, VERDURAS Y LEGUMBRES

*NADA DE ACEITE CALENTADO: He cambiado mi forma de cocinar. El aceite cuando se quema libera sustancias tóxicas. He aprendido a cocinar sin aceite y echarlo en crudo después a las comidas.(Unas gotitas de aceite de oliva para cocinar a la plancha si se puede, pero hay que evitar todo tipo de fritos)

Al principo me costó quitarme mis cocacolas light, los cafés mañaneros y las palmeras de chocolate, pero luego me he dado cuenta de que con esta dieta me he encontrado muy bien. Tengo la piel más bonita, se me ha quedado tipín y me he encontrado fuerte físicamente. Ahora que ya he terminado la quimio continúo comiendo así, me encuentro mejor y me he acostumbrado, aunque ya no soy tan nazi conmigo misma ;).  Además que ya me he hecho mis experimentos de postres tristes (sin azúcar ni lácteos),  que cada vez tengo más conseguidos, estoy perfeccionando la técnica. Si os interesa ya os pasaré recetas!

Os paso un video muy interesante que habla de la relación del cáncer con la alimentación



Besos!


PD: Que sepáis que el viernes me salté todos los mandamientos dietiles para celebrar que ya he terminado!!! Todo, todo!!! Se acabó!!!! Y todo ha salido bien!!! Teta Rota está curada ;)


martes, 6 de noviembre de 2012

Fuera Malos Pensamientos!

Hoy he tenido un día de esos raros-malos, con muchos miedos y pelis de terror en mi cabeza.

Mi obsesión por encontrar testimonios de mujeres octogenarias y felices que hubieran pasado por esta enfermedad hace 30 o 40 años me ha hecho rebuscar en internet, y leer cosas que no han hecho más que rallarme y preocuparme...¡Es que no aprendo!

Cómo ya no quiero lloriquear a mi familia, he buscado un número de teléfono al que  llamar para darle la chapa a alguien que pudiera levantarme el ánimo. Así he dado con Teresa, una chica súper amable que también ha pasado por esto siendo muy joven. Casualidades de la vida, resulta que Teresa ya se había puesto en contacto conmigo a raíz de este blog. Ella trabaja en GEPAC, Grupo Español de Pacientes con Cáncer, y me ha hablado de la campaña Toca Hablar, un espacio muy interesante donde compartir experiencias y encontrar información útil. Además ahora (10 y 11 de Noviembre) tiene lugar el VII Congreso para Pacientes con Cáncer con ponencias y actividades muy chulas sobre psicología, estética, actividad física, nutrición...etc. Así que si estás en Madrid, ya sabes ;)

Los bajones son normales, sobre todo ahora, en la recta final del tratamiento, cuando te relajas un poco. Es un vertiginoso '¿Y ahora qué?'. La imaginación es peligrosa, os lo digo yo que tengo mucha! Cuando te ha pasado esto es fácil pensar en recaídas, en que te salga en otro lado, te vuelves medio paranoica, te recreas en todo el proceso que llevas hasta ahora, sientes penita de ti misma...¡STOP!

FUERA MALOS PENSAMIENTOS!

Los pensamientos imaginativos hay que combatirlos con la razón: Hoy estoy bien, no tengo cáncer, y si hubiera alguna célula cabrona por mi cuerpo la quimio la ha aniquilado o ha sido achicharrada por la radio. Los médicos han puesto todas las barreras que han considerado necesarias contra el bicho. Confío en ellos. Todo está a mi favor. El cáncer de mama se cura y las mujeres octogenarias felices con 25 nietos que lo tuvieron no se dedican a navegar por la red contando su historia, ya ni se acuerdan del cáncer!







viernes, 26 de octubre de 2012

Quimioterapia (II Parte): AC

Y después del taxol llegaron las 4 de AC, como los 4 jinetes del apocalipsis. Esta es la más temida de las quimios, la de color rojo, rojo demonio, rojo sangre...jeje, yo la veía más bien como meterme un 'Bitter Kas' en vena. Es verdad que tiene mala fama, yo iba con mucho miedo, pero una vez más era peor en mi cabeza traicionera que en la realidad.

El rato que duraba el chute, a diferencia del taxol, lo llevaba bien, eran unas horas después cuando empezaba a notar los efectos. Uno de los que más temía era el de las náuseas y vomitar, cosa que llevo bastante mal y me agobiaba mucho. Otra vez más me adelanté a los acontecimientos. Antes del chute te dan una potente premedicación y después, en casa, tienes otro arsenal de medicinas para paliar estos desagradables efectos. No sé si por eso, o por la homeopatía (post que tengo pendiente), pero yo no vomité ni una sóla vez, no tuve náuseas y el mal cuerpo era soportable. La sensación que tenía era como tener el estómago lleno de un montón de céntimos oxidados, que me pesaban y me hacían tener un desagradable sabor metálico en la boca. Estaba cansada y había ciertos olores y comidas que me daban 'ascos'; el agua me sabía rara y no podía soportar el ambientandor de vainilla que tanto me gustaba. Es curioso como el cerebro hace asociaciones de estímulos, ahora ese olor ya no me gusta, incluso cuando lo huelo esa sensación metálica de estar chupando un clavo se asoma a mi paladar.

Pero el peor de los síntomas era el de la angustia de nuevo. Una angustia rara, que hacía que mi cuerpo estuviera en tensión, que el tiempo pasara despacio, y que sólo quisiera dormir para librarme de ella. Es el único de los síntomas que no he logrado controlar ni con medicación, ni con homeopatía, ni con súper fuerza mental. Esta sensación junto con el cansancio y el estómago revueltillo me duraban de 5 a 6 días. Pasada una semana estaba perfecta.

Otro de los efectos menores de la primera de AC fue que me salieron unas llaguitas en la boca, en el labio inferior. Mi hermana decía que estaba guapísima, como Angelina Jolie, y la verdad es que unos labios voluminosos no me quedaban nada mal...pero en ese momento no me hacía ninguna gracia. En una semana me desaparecieron (enjuagues con bicarbonato, ácido hialurónico y unas ampollitas de vitamina E), y en los demás chutes nunca más me volvieron a salir. Como desde que empecé el tratamiento adelgacé bastante, me dijeron que quizás por eso había llevado peor esta primera AC, para la siguiente me ajustaron la dosis a mi peso actual y la llevé un poquito mejor.

Lo que sí me ha acompañado desde que empecé todos los tratamientos han sido los sofocos. Ese subidón de calor por la espalda que llega hasta la nuca y la frente y que te hace sudar y encerderte como un Gusiluz en los momentos más inoportunos. Ufff, me entran calores de pensarlo...Es incómodo, pero te acostumbras.

El estreñimiento es otro de los efectos rollo que he sufrido. Ir al baño era todo un esfuerzo, menos los días que tenía que ir al hospital, ahí iba sin problema del 'canguelis' que me entraba!!

Salvo por la angustia rara, (que supongo que sería fruto de la sensación física de tener veneno en el cuerpo mezclada con mis pensamientos tóxicos), los demás efectos me parecieron soportables. Sin duda es la parte más coñazo del tratamiento y la que más miedo da, pero cuando estás en ella tienes que pensar que lo que vendrá después será mejor, y que estar así de puteada es sólo un efecto secundario de la 'súper fuerza' de la medicina que mata cualquier célula atontada que se haya escapado por tu cuerpo. Mi consejo es que te relajes, cuides tu alimentación (tema del próximo post) y te esfuerces por hacer cosas en cuanto pasen los primeros días chungos. Hay que confiar en los médicos y dejarse llevar, y cuidar ;)

Si estás en esta fase ánimo, empieza la cuenta atrás!

Aquí un mapa cuerpil de los efectos que tuve con la AC:


TRUQUILLOS:

1.Para sabor raro de boca: Mastica nueces o almendras, yo intentaba llevar siempre en el bolso.
2.Mal cuerpo: Comer un poquito. Aunque no tenía ganas, una vez empezaba a comer un poco se me quitaba esa sensación de estómago revuelto. A veces también chupar un hielo me aliviaba
3. Angustia vital: Hacerme una bañera calentita y ponerme música me relajaba bastante. También ayudan los pensamientos positivos, pero a eso ya dedicaré otro post
4. Sofocos: Lleva siempre un abanico en el bolso! Así evitarás las ganas de arrancarte la peluca/pañuelo para abanicarte con ella
5.Estreñimiento: Agua, fruta y legumbres. Y cuando no había más remedio tirar de 'Micralax'

jueves, 18 de octubre de 2012

Quimioterapia (Parte I)

Mi tratamiento comenzó con taxol semanal, durante 12 semanas. Después me darían 4 sesiones de AC cada 21 días, pero esa se merece otro post...
Recuerdo el primer día de tratamiento, fui con mi madre y mi pelo ya cortito. Me asombró la paz que reinaba en el hospital de día, señores y señoras leyendo el periódico, roncando como jabatos o trabajando con el portátil mientras se ponían su chute. No era la imagen que yo me había formado de la tan temida sala de quimio. Después del  pinchazo, analítica y consulta te sientas en uno de los 'quimiosofás' y esperas que una enfermera te traiga tu cócktel, premedicación primero y luego el tratamiento. El primer día me senté al lado de un señor, con una calva brillante, que no paraba de trabajar, voz fuerte y firme hablando por el móvil con una mano mientras con la otra manejaba el ordenador. Pensé que no tenía ninguna pinta de estar enfermo. En realidad poca gente la tenía. Ese señor debió de verme novatilla y me dijo: 'Mucho ánimo. Verás como esto tiene cosas buenas. Yo doy gracias de que me haya pasado, mi vida ahora es mejor'. He dado muchas vueltas a esa frase desde ese día, y aunque todavía no puedo aplicármela a veces la entiendo un poco.

Con el taxol casi no he tenido efectos secundarios. Tan sólo una extraña angustia vital durante la hora y media que duraba el tratamiento. El tiempo pasaba despacio, parecía que el monstruo malvado que me acompañaba desde hacía unas semanas había ralentizado el reloj para hacerme todavía más angustiosa la espera, no podía evitar mirar como caía gota a gota la medicación. Era una sensación rara que nunca había tenido, que me hacía desear arrancarme la via y salir corriendo, y que se me crisparan los nervios cada vez que sonaban los 'Piiiiiiiiiiiis', ¿por qué sonaban todos menos el mío?. Sujetaba un libro en la mano que nunca llegué a leer mientras envidiaba a la señora que roncaba. Ni lexatines, ni diazepanes ni valiums me libraron de esta angustia petarda y rara que se alojaba en alguna parte de mi cerebro a prueba de tranquilizantes. Se me pasaba tras llegar a casa y dormir un rato, por lo demás solo noté un poco de cansancio y la inevitable caída del pelo a la quinta sesión.

El taxol se puede llevar muy bien. Físicamente esas doce semanas me encontré bien, hice vida normal, no me dolía nada, no tuve náuseas, ni siquiera un poco de mal cuerpo.

Las malas jugadas de mi cabeza son otra historia...

 
En el dibujito llevo mi peluca castaña, dejé de llevar pañuelo a las sesiones después de pasar hora y media en el quimiosofá con el nudo clavándoseme en la nuca, a lo garrote vil.

domingo, 30 de septiembre de 2012

Ovocitos

Por si fuera poca la catarata de información que te dan con el diagnóstico: operación, tratamientos, quimios, radios...Después de ánimos y consuelos varios te hablan de la fertilidad.

La quimio te puede dejar tocados los ovarios, y al ser tan joven te plantean la opción de la extración de ovocitos (óvulos sin madurar), para poder intentar ser madre en el futuro mediante inseminación artificial. Una decisión que tienes que tomar lo más rápido que puedas para no retrasar el tratamiento.

Lo mío fue de locos, el día que fui a informarme a la clínica de fertilidad, (iba solo a coger unos folletos), la doctora que me atendió me hizo una eco: -'Qué casualidad! Si quieres hacer el tratamiento tienes que empezar a pincharte esta noche'- Mis ovarios estaban a punto y debía empezar ya o esperar un mes más. Hablé con mi médico, me dio el visto bueno y ese mismo día a las 7 de la tarde comenzó el tour en busca de farmacias abiertas que tuvieran esas inyecciones. Las conseguimos por los pelos, ufff

La pericia de mi padre con las inyecciones (estimulación ovárica) hizo que ni me enterara de los pinchazos. Eso si, notas como te vas hinchando mientras tus ovocitos se multiplican. Cuantos más extraigan más posibilidades de embarazo tendrás en el futuro xq puedes hacer más intentos.

La extracción me la hicieron bajo sedación, no me enteré de nada. En una hora estás en casa y pasas unos días como si te hubieran estrujado los ovarios con todas sus fuerzas.

Yo no quería ser madre aún, pero basta que te digan que quizás no puedas para que te entren las prisas. Ahí empiezan los pensamientos de 'si lo hubiera sabido hubiera sido madre antes...' y los carritos de bebés y sus madres haciéndoles cucamonas comienzan a esperar tu llegada para sentarse a tu lado en los bares, se esconden tras los árboles para cruzar los pasos de cebra con sus carritos cuando pasas, y empiezan a pedirte la vez sonrientes en el supermercado. ¡Cuanta asquerosa felicidad natal!

No hay que ser envidioso, la especie humana debe continuar, aunque yo por el momento no pueda contribuir. No todo está bajo mi control, a ver cuando se me mete eso en la cabeza.

Conclusión: Sí se puede ser madre después de haber pasado por un cáncer de mama, y hasta puede ser posible que tus ovarios, después del tratamiento indicado y esperar los años que te diga tu médico, vuelvan a funcionar.

De momento ahí están mis ovocitos, vitrificados, junto con la cabeza de Walt Disney


PD: No quiero despedirme sin compartir con vosotras que he acabado la quimio!!! Iujuuuu!!! Y que mi Tac ha salido bien. Ahora descanso unos días y luego empiezo la radio. Aunque os conozco poquito sois de las personas a las que más ilusión me hace dar estas buenas noticias. Un beso! Mei

lunes, 17 de septiembre de 2012

La cicatriz

Es curioso como desde el diagnóstico hasta el fin del tratamiento van cambiando de orden tus preocupaciones. Después de la operación mi temor era la cicatriz, ¿cómo me habría quedado el pecho?

Imaginaba quitándome las vendas poco a poco para mirarme al espejo como cuando el prota de una telenovela mira su nueva cara (antes desfigurada) y de repente es otro actor. A veces me mola el drama...

Sí que me impresionó al principio, ahí estaba, mi 'teta rota'. Los primeros días me daba penilla verme así. Frente al espejo sólo veía cicatriz, no podía desviar la mirada

Pronto fue teniendo menos importancia, ya no la veía tan grande, ni tan fea. Así que pasé a la siguiente preocupación, lo que se llama 'ansiedad anticipatoria', ya hablaré de eso en otro post.

Ahora sigue incordiándome alguna vez cuando me miro, es donde empezó todo, un recuerdo de este extraño paréntesis que, como a Frodo, me duele cada vez que siento al enemigo cerca. Pero es sólo eso, un incordio, y los incordios son tonterías

viernes, 14 de septiembre de 2012

La operación

No tengo mal recuerdo de la operación, excepto por el arpón del infierno, que apenas me dejaba respirar y que tuve que aguantar unas 4 horas hasta que me bajaron a quirófano. Sólo pensaba en torturas nazis mientras esperaba que me anestesiaran de una vez.

Me hicieron una cuadrantectomía, al despertar me dijeron que el bicho ya estaba en la basura. Por lo demás fueron 2 o 3 días de estrenar bragas y camisones de alegres estampados, flores y visitas inesperadas... No entendí muy bien xq vinieron a verme familiares políticos que no he visto en mi vida y que me miraban con cara de tristes y ojos llorosos mientras yo solo pensaba en la hamburguesa del Mc Donalds que me iba a traer mi hermana y me reía del doctor que me había dicho que tenía 'laz mamaz pequeñaz'. Por lo menos tanta visita extraña hizo que casi ni pensara en lo que se me venía...Y además me pillaron con unos camisones preciosos ;)

Todo salió bien

jueves, 30 de agosto de 2012

Por el principio

Escribo y borro, vuelvo a escribir y vuelvo a borrar.

Hace unos meses me diagnosticaron cáncer de mama. ¿Cómo escribo esto sin que suene demasiado drámatico? Porque no lo es.

Tengo 29 años y fue en una revisión rutinaria, hace tiempo me quitaron un bultito benigno y por insistencia de mi madre iba de vez en cuando. Menos mal.

Es raro el cáncer a mi edad, pero pasa. Si me estás leyendo igual piensas 'que me vas a contar...'. Por eso me he decidido a escribir cómo lo he vivido, no sé si alguien podrá sacar algo bueno, pero saber que no eres un bicho raro tocado por la mala suerte anima un poco. Somos muchas, y de esto se sale.

El ecógrafo lo vio bastante claro, aunque mi ginecóloga no podía creer que fuera malo. Ahí empezaron los TACS, mamografías, punciones y putadillas varias hasta que me lo confirmaron. Lo del jarro de agua fría se queda corto